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Entrevista a María Isabel Irarrázaval, encargada de I Ciclo (1° a 6° básico)

El periodo de pandemia nos ha forzado a nuevos desafíos, reinventando metodologías que se adaptan a la figura online e híbrida. Hemos sido testigo de grandes cambios, cambios transformadores que dejarán una huella tanto en estudiantes como en profesores. Por eso quisimos conversar con nuestra encargada de I Ciclo para que nos cuente cómo se vive esta transformación.





– ¿Qué nuevas metodologías o plataformas está ocupando el  I ciclo? ¿Cómo ves que han funcionado?

 

Este año hemos incorporado la plataforma de lectura Raz Plus,  para trabajar todas las asignaturas. Además sumamos Blink, plataforma que permite trabajar con material audiovisual, infográfico e interactivo, en donde los profesores suben todo el material pedagógico incorporándolo a las diferentes posibilidades que la plataforma entrega.

 

El año pasado tuvimos un plan piloto con la plataforma Eduten Matemática y desde el inicio de este año los estudiantes ya se encuentran trabajando en ella. Eduten entrega ejercicios a realizar según diferentes niveles de dificultad, que permite llevar un monitoreo de las actividades que los alumnos ejecutan. Nuestro objetivo es encantar a todos los estudiantes con la asignatura de Matemática y creemos que esta plataforma es una herramienta interesante para lograrlo.

 

En las plataformas Raz Plus y Eduten los niños van obteniendo trofeos según su nivel de avance, esto permite que se motiven y puedan ejercitar la lectura y  las matemáticas de una manera lúdica.

 

Desde mayo de este año el Departamento de Inglés comenzó a liderar un plan piloto con la plataforma Eduten Inglés de 1º a 4º básico que esperamos sea un aporte a la asignatura.

 

-¿cómo han visto en el ciclo que los estudiantes han respondido a las clases online este 2021, en comparación al año pasado?

 

El 2020 en nuestro ciclo tuvimos casi todo el año clases envasadas, solo el profesor jefe se encontraba en online con su curso, luego de evaluar esta modalidad y capacitarnos para entregar una mejor experiencia pedagógica a distancia, decidimos que este año, en condiciones de confinamiento, sería todo online sincrónico, en  la manera que fuera posible.

 

Si bien los estudiantes manifiestan que lo que más les gusta es ir al Colegio, esta modalidad les  motiva más que lo envasado y hemos tenido un alto porcentaje de asistencia a clases.

 

Me tocó ver en una clase online a los mismos estudiantes explicándose entre ellos que las clases online requieren de la colaboración de todos, ellos mismos pedían silencio a otros que hablaban y les explicaban que entre todos iba a resultar la clase si colaboraban. ¿Te parece que nuestros estudiantes muestran colaboración en clases y compromiso con su aprendizaje? ¿Esta es una escena que se repite en otros cursos?

 

Efectivamente, entre ellos se van regulando, si todos hablan a la vez el ruido es muy molesto, por eso de a poco han ido respetando el turno para hablar, pedir la palabra, lo que permite una mejor interacción durante las clases. La plataforma Zoom nos ha permitido el trabajo grupal, lo que ha sido un avance en la interacción y protagonismo de los propios estudiantes en su proceso pedagógico. Cabe destacar que la gran mayoría de los estudiantes se conecta desde temprano con su jefatura, donde las profesoras se vinculan con ellos a través de la oración diaria, esto les permite saber cómo están como seres integrales y trascendentes para luego iniciar sus clases del día.

 

En relación a tu experiencia en el área pedagógica y la evolución de esta en la última década, ¿cómo ves los cambios a la era digital que estamos viviendo? ¿qué tiene de positivo incorporar tecnologías al aula y qué resulta más desafiante?

 

Los cambios son enormes, jamás me imaginé estar haciendo clases a través de una pantalla. Esta era digital para los estudiantes es amigable. El problema ha sido para los mayores, en nuestro ciclo los estudiantes requieren del apoyo de un adulto y a ellos esto se les ha hecho difícil. Para los docentes ha sido una etapa de muchos cambios, que han requerido trabajar la creatividad, flexibilidad y el trabajo colaborativo.

 

Este tiempo de tanto cambio y nuevos aprendizajes, son un período de siembra en el que las nuevas generaciones se preparan como ciudadanos del S.XXI resilientes y flexibles para liderar el mundo en el que serán protagonistas.